Hoy, lo que se comenta en redes sociales, en un grupo de WhatsApp o en la sobremesa de la oficina, puede convertirse en una oportunidad de oro para una marca.
El marketing moderno no espera: detecta, interpreta y capitaliza el pulso cultural para transformarlo en contenido, interacción y, muchas veces, ventas

Del meme al marketing: el caso del streaming del CONICET

Un ejemplo reciente lo dejó claro: el streaming del CONICET.
Lo que empezó como una transmisión institucional se transformó en un fenómeno viral. Con promedio de 52.000 personas viéndolo en vivo.
Incluso se reportaron picos de más de 70.000 espectadores en simultáneo durante el streaming, lo comentaron en tiempo real y compartieron clips en TikTok, Instagram y X.

Varias marcas aprovecharon el momento:

  • Algunas lanzaron memes alusivos.
  • Otras crearon mensajes temáticos.
  • Incluso hubo quienes ofrecieron descuentos “en honor a la ciencia”.

Este tipo de acciones forman parte del marketing reactivo: estrategias que responden a lo que está ocurriendo en el momento, con agilidad y creatividad.
Pero no es improvisación: requiere conocimiento cultural, lectura rápida del contexto y un plan claro para que la participación no se sienta forzada.

Tendencias que las marcas pueden aprovechar

  1. Noticias y eventos actuales: desde un estreno de serie o un lanzamiento musical, hasta hechos políticos o sociales.
  2. Memes y lenguaje de internet: conectan rápido con audiencias jóvenes y digitales.
  3. Fenómenos virales: challenges, canciones, transmisiones inesperadas o historias que captan atención colectiva.
  4. Fechas especiales (o curiosas): desde el Día del Orgullo Friki hasta cumpleaños de personajes ficticios.

En todos estos casos, la clave está en anticiparse y medir bien qué tendencia vale surfear.

Ahí entra en juego la analítica web, que te permite ver qué temas y búsquedas están creciendo y cómo capitalizarlos antes que la competencia (ver más sobre analítica y customer journey).

¿Por qué funciona el marketing de oportunidad?

Porque conecta con lo emocional, lo inmediato y lo compartido.
Cuando una marca se sube a una tendencia de forma orgánica y en el momento justo, genera cercanía: no está vendiendo directamente, está hablando el mismo idioma que su audiencia.

El resultado:

  • Mayor visibilidad.
  • Engagement más alto.
  • Mejor percepción de marca.
  • Y, en muchos casos, más ventas.

Si te interesa cómo esto también se da en plataformas como Mercado Libre, te conviene leer Tendencias Mercado Libre Argentina: El Arte de Conquistar la Plataforma en 2025. Vas a ver cómo el timing digital impacta directamente en ventas.

El lado B: no todo vale

Subirse a cualquier tendencia sin contexto o sin conocer bien a la audiencia puede ser un error costoso.
El marketing cultural efectivo necesita:

  • Escucha activa y monitoreo constante.
  • Conocimiento real del público objetivo.
  • Creatividad para adaptar el mensaje.
  • Respeto por los temas sensibles.

En resumen

El marketing actual se alimenta del presente. Lo que hoy se comenta, ríe, critica o celebra, mañana puede ser una acción de marca exitosa.
La clave está en leer la ola correcta y surfearla con autenticidad. Eso puede ser la diferencia entre pasar desapercibido o convertirse en la marca que todos tienen en boca.

Y si querés potenciarlo todavía más, no pierdas de vista cómo la inteligencia artificial ya está cambiando el e-commerce (leé IA para Ecommerce: De Google Shopping a las Compras en ChatGPT). La combinación de IA + marketing cultural puede convertir tu estrategia en algo imparable.

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About Federico Feres

Founder & CEO en Go For. Mg. en Marketing Digital en EUDE Madrid e Ing. Industrial de la UTN FRBA. Soy del pequeño porcentaje de la gente que ama a lo que se dedica. View all posts by Federico Feres